Los sueños de Faraón

Génesis 41:1-36


Dios dirige la historia mundial y nada se mueve sin su voluntad.

  1. Tiempo de olvido, tiempo de capacitación y providencia divina

Dejamos a José en la cárcel olvidado, posiblemente decepcionado. La fe de José pasó por una prueba muy dura. Por un lado sentía la mano y presencia del Señor. Por otro lado habían pasado ya dos años y parece que no solamente el copero lo había olvidado sino también Dios.

Recordamos que José estaba en la cárcel de los “presos del rey”, que era una cárcel de presos políticos, así que seguramente la política era tema de todos los días. Así como de nuestras cárceles se dice que son escuelas de crimen, la cárcel donde estaba José fue una escuela sobre asuntos políticos, ya que él no tenía mucho conocimiento de estos menesteres.

Durante este tiempo Dios estaba capacitando a José para la gran tarea que le esperaba, así que sus años de cárcel no fueron tiempo perdido. Aun estos años se incluyeron en la providencia del Dios del pacto para el pueblo del pacto.

  1. Faraón sueña

Los estudiosos dicen que soñamos todas las noches, aunque no siempre recordamos lo que soñamos. Pero de cuando en cuando recordamos algunos, pero no pensamos que sea cosa especial. Seguramente no era diferente con Faraón. Pero hubo un sueño especial y que pensó que vino de alguien especial. No solamente fue impresionante el sueño, sino que volvió a soñar, esta vez con un sueño diferente, pero a la vez, demasiado parecido. Los sueños dejaron agitado su espíritu.

La estructura de los sueños era la misma. Uno de los sueños tuvo que ver con vacas y el otro con espigas, pero la trama fue la misma: las flacas se comieron a las gordas. Faraón estuvo seguro de que en estos sueños había un mensaje para él. Y tenía razón.

  1. Faraón busca la interpretación

 Por más que pensaba en el sueño Faraón no encontró su interpretación. Prueba de que él pensaba que el sueño tenía un mensaje del “más allá” es que “envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y todos los sabios”. Convocó una reunión nacional de supersticiosos y filósofos y no dejó escapar a ninguno. Llamó a todos, pero ninguno pudo darle la interpretación. Faraón hizo todo el esfuerzo por saber que le decían los sueños.

El jefe de los coperos, que por su posición y sus servicios, sabía todo lo que pasaba en la corte, y además, por ocupar este puesto, tenía la confianza de faraón y le podía hablar en el momento que quería, recordó otra situación de sueños. Se trataba de cuando él estuvo en la cárcel, hacía ya dos años, y José había dado la interpretación correcta a los sueños de él y del panadero.

Esto lo contó a faraón. Quien no tardó en responder. “entonces faraón envió y llamó a José y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón”. Faraón estaba ansioso por saber el significado del sueño.

  1. José portavoz de Dios.

Tenemos que afirmar con la Biblia que no fue José quien dio la interpretación del sueño. Cuando Faraón lo llamó y mencionó lo que había oído sobre él, que “oyes sueños para interpretarlos”, José desmintió a faraón y le dijo que nunca interpretaba los sueños. Dijo “no está en mí; Dios será el que dé respuesta a Faraón”. Una vez aclarado  esto. José escuchó el sueño.

 Faraón relató sus sueños en detalle y contó de las vacas y las espigas. Esta vez hay más detalles y un comentario del mismo Faraón. José le dice que los dos sueños son realmente uno y que se trata de lo que Dios hará en Egipto. Le dice “Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón”.

 José entonces contó a Faraón el significado del sueño, la esencia del cual es que Jehová, el Dios del pacto, el Creador, es el Señor de la historia y hace las todas cosas en la historia para cumplir con sus propósitos. Jehová controla el tiempo y el clima, es Dios también de la lluvia, de las cosechas y del hambre.

El hombre tiene que actuar dentro de los planes de Dios; tiene la responsabilidad de hacerlo, no puede quedarse pasivo. Dios llama a Faraón y a José a actuar. Dios les reveló no solo el significado del sueño, sino también lo que debía hacer. Tenemos que escuchar la palabra de Dios y ponerla por obra.

La abundancia que Dios daría a Egipto por siete años sería más que suficiente para sostener el pueblo por otros siete años. Según las instrucciones de Dios, el pueblo tenía que “quintar” la tierra por siete años, y nosotros nos quejamos con diezmar, o sea almacenar 20 % cada año por siete años. 140% en total. Dándoles sostén por casi diez años. De esta manera Egipto puede negociar con el sobrante, la base de la política de vender granos a otros países.

Esto llegaría a ser importante en la historia subsecuente, cuando los hermanos de José llegarán a comprar granos. La interpretación del sueño y las recomendaciones en cuanto a ponerla en práctica marcan un cambio radical en la situación de José.

  1. Zafnat-Panea

La elevación de José fue tan rápida que a cualquier otro le hubiera dejado mareado. Sale de la cárcel para ocupar el segundo lugar del reino. Siendo aún esclavo ya tiene todo el país bajo sus órdenes. Quitando el anillo de su propio dedo, faraón le dio a José como señal de que ejercería la máxima autoridad en el país, sujeto solamente al mismo Faraón. En esta ocasión Faraón le dio a José un título, como nombre nuevo Zafnat.Panea que Interpretado de varias maneras quiere decir “redentor del mundo y preservador de vida”. Revelador de sueños, según el Targum de onquelos., “revelador de secretos”, “salvador de la tierra”; y por los jeroglíficos, “hombre sabio huyendo de la contaminación” o sea, adulterio. También puede significar puede significar «Dios dice que está vivo»

De acuerdo con su nuevo puesto, José debió tener una esposa del mismo rango. En el acto, Faraón le dio por mujer a Asemat, la hija del principal sacerdote de On. De esta manera José fue relacionado con una familia de los más altos círculos de los sabios de Egipto, y con la capa social más elevada.

On fue el centro de la religión oficial de Egipto, donde se adoraba al dios “Ra”, el dios sol. Ahí hubo el centro teológico de fama internacional, donde se jactaban de tener el centro de estudios más importante en todo el país, y quizá del mundo de esa época. Más tarde con la conquista de los griegos, la ciudad se llamó Heliópolis, ciudad del sol. José por supuesto no fue consultado en cuanto a su matrimonio, Faraón   “le dio por mujer a Asenat”; José tuvo que obedecer y decirle gracias al Faraón. Todo esto fue sin duda, un gran honor para José, pero tenía sus peligros.

Los nombres que dio a sus hijos y las razones que pone para llamarlos nos hacen pensar en la fidelidad de José y se advierte que no cayó en la tentación de adorar a Ra, aunque es más posible que su esposa aprendió a creer en el Dios de José.

Manasés “Dios me hizo olvidar todo mi trabajo y toda la casa de mi padre”. No quiere decir que ya no pensaba en su familia, sino que pudo olvidarse de lo que le hicieron, ya no tenía el espíritu de venganza, ya no se sentía ofendido, sino llamado de Dios para ser instrumento de bendición.

Efraín “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción” indica que no consideraba a Egipto como su verdadero país, sino la “tierra de aflicción”, aunque estuvo agradecido por la presencia de Dios y por la riqueza con que fue bendecido.

  1. Los siete años de abundancia

Por siete años la tierra de Egipto “produjo a montones”. Se perdieron los cálculos; las matemáticas no alcanzaron, pues no tenía un número tan grande. La cosecha era más grande de lo que se podía contar. Dios se muestra como Señor de toda la creación. Egipto experimentó una abundancia de productos agrícolas como nunca.

La abundancia de estos siete años fue un vivo testimonio a José de su llamamiento, y un testimonio a todo el pueblo de Egipto de que Jehová es el Dios verdadero.

José durante estos siete años desempeño su arduo trabajo. Sus labores lo llevaron a recorrer toda la tierra de Egipto. Es posible que fue la persona más conocida en todo el país. El mismo, en persona supervisó la obra, ya que su servicio a Faraón y a Egipto fue su llamamiento de Dios.

José cumplió con el principio de ser ciudadano de los dos mundos. Su ciudadanía, como la nuestra, estaba en los cielos, pero su campo de trabajo estaba en la tierra, donde tenía que desempeñarse como ciudadano de Egipto. La segunda ciudadanía  estuvo en servicio de la primera.  Nosotros también somos ciudadanos del país donde Dios nos colocó, en función de nuestra ciudadanía celestial.

Bajo la dirección de José se construyeron graneros de almacenamiento en cada ciudad donde se guardaba el grano del campo alrededor. Era un proyecto de escala nacional. La abundancia de cosecha transformó la actividad en todo el país, requiriendo nuevos niveles de administración y responsabilidad.

Cuando terminaron los siete años de abundancia, el país fue diferente, porque siguieron las instrucciones del Dios que también es Dios que tiene en sus manos el porvenir.

 Cuando llegaron los siete años de escasez, José abrió los graneros que había construido, y vendió los granos a los egipcios. Faraón también puso a José frente a la venta de granos. Hubo hambre en todo el mundo, menos en Egipto, pues Dios hizo provisión allí, no tanto para los egipcios, sino para sus propios propósitos, que eran de traer bendición más grande que pan.

  1. Para nosotros hoy

Cuando hizo todo esto, Dios pensaba en su pacto, su compromiso con los descendientes de  Abraham, de hacer de ellos una bendición para todo el mundo. Egipto está en el cumplimiento de esta  promesa. La bendición a Egipto es parte de este cumplimiento. De todas las tierras vinieron a Egipto a comprar grano. En esto vemos el cumplimiento. Abraham siendo bendición a muchas familias de la tierra.

Pero todavía faltaba la verdadera bendición a todas las familias de la tierra- Esto es con la venida del Mesías Jesucristo todos los pueblos somos bendecidos.

Esta pandemia que vivimos Dios la ha mandado para algún propósito importante en la historia que Dios está creando. Así que estemos confiados y trabajemos conforme al llamamiento que Dios nos ha dado y en el lugar que Dios nos puesto.

No tengamos temor porque Dios estará con su pueblo aunque a simple vista parezca que es muy mala la situación, pero ahora sabemos que es para su gloria.

Fuentes:

Nyenhuis Gerald “Origen de la promesa evangélica” Tomo II, Publicaciones el Faro, S.A.de C.V. Mayo 2000.

Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2003). Comentario exegético y explicativo de la Biblia – tomo 1: El Antiguo Testamento (p. 53). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.

Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993–). Comentario bı́blico mundo hispano Genesis (1. ed., p. 224). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

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